Con frecuencia abrazamos a muchas personas. Entre ellos familia, amigos, novio (a), esposo (a) etc. Pero raras veces nos damos un abrazo, un alago, o sea una palabra que nos haga sentir bien. Se ha puesto a pensar ¿Por qué somos buenos para abrazar y alagar a otros, pero no lo hacemos con la persona más importante, nosotros mismos? No lo hacemos simplemente porque no, nos hemos dado cuenta lo valioso que somos. Somos bellos. Si, dije bellos. Por eso te insto a que te quieras. No importa cómo te veas o como te sientas. Quiérete. Solo así, podrás reflejar la belleza que llevas dentro.
¿Por qué será que nos cuesta tanto querernos? Es bien fácil querer a todo mundo, pero a veces nos cuesta querernos nosotros. ¿Sera que no, nos sentimos merecedores de todo lo bueno, de consentirnos de vez en cuando o de darnos lo mejor? Si nunca acostumbra a quererse, a valorarse, o motivarse, le invito a que lo haga de ahora en adelante.
Recuerdo desde niña, que veía, tanto en mi familia como en diferentes hogares. Cuando iba a ver una visita de amigos o de familia que no era frecuente que visitaran. De antemano se preparaban las mejores cosas para recibir a dicha visita. Se sacaban los mejores platos, las mejores toallas etc. Para atender de la mejor manera a dicha visita. Lo cual está muy bien. Hay que ser buenos anfitriones en nuestros hogares.
Lo curioso, es que muchas veces, después que la visita se ha ido, todo lo bueno se guardaba o se guarda hasta el día de hoy. ¿Por qué usar, dar, hacer y guardar todo lo mejor para los demás y no para nosotros también? Así como ellos son especiales e importantes para usted, creo que su persona y su familia también lo son. Usted merece lo mejor también, y su familia aún más. La próxima vez que quiera servir en los vasos y platos de plásticos para su familia, saque la mejor vajilla que tenga.
Disfrútela con su familia. ¿Para qué guardar las mejores cosas para ser usadas de vez en cuando? Dese el valor usted y déselo a su familia también. Ellos se merecen lo mejor.
Sobre todo aprenda a valorarse, amarse y tratarse con el valor que tiene. Usted vale mucho y se merece lo mejor en la vida. Si usted no aprende a quererse, difícilmente los demás lo van a hacer. Si no sabe darse el valor que tiene, nadie podrá valorarlo. Usted es alguien especial. Con errores, pero también con muchas cualidades y virtudes. No dejes que nadie te menosprecie. Aunque así lo hicieran, resalte usted el valor que tiene. Usted es una persona valiosa y única. Por lo tanto, quiérete.
Escrito Por:

Keidy Rodríguez es nacida en Juticalpa, Honduras y criada en Guaimaca Francisco Morazán. Es maestra de profesión y su pasión es escribir. Cree y sabe que es un talento que Dios le ha dado. Cuando los días están nublados y lluviosos es cuando más se inspira para escribir. Actualmente es miembro de la Asociación Internacional de Poetas y Escritores, Arte y Cultura Hispana (AIPEH) con sede en Orlando, Florida.